Formación Dual vdg

¿Es la Formación Dual un sistema posible en España?

Publicado el 27-11-2012
En mis últimas estancias en Bogotá he participado en diferentes foros organizados tanto por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el Programa de Transformación Productiva, como por el Ministerio de Educación, y en algunos de ellos he tenido la suerte de compartir tribuna y tiempo libre con el que ya considero mi amigo, Josef Röesner, Director Ejecutivo de Trends Consult and Services, residente acualmente en Nicaragua, pero con una larga trayectoria profesional en Latinoamérica, principalmente en Brasil.

Uno de los temas de debate más relevantes, que motivo su presencia en dichos foros y que en la pasada visita de la Canciller alemana a España ha quedado oculto tras los planes del BCE y los consejos de Merkel a Rajoy, es el de la formación dual, un modelo educativo implantado con gran éxito en Alemania y que se ha convertido en uno de los pilares de la reforma educativa en España. El objetivo, relanzar la Formación Profesional y que eso desemboque en una reducción drástica del paro juvenil.

En Alemania, más de la mitad de los estudiantes se decanta por la Formación Profesional. Lo hacen tras pasar por la enseñanza obligatoria y elegir, sobre los 11 años, entre tres tipos de centro: el Gymnasium, asimilable a nuestro bachillerato y que prepara para el Abitur (selectividad) que permite el acceso a la Universidad; la Hauptschule, que está enfocada a los trabajos más manuales (albañil, carpintero, etc) y que supone un itinerario cerrado, es decir, no permite a los alumnos optar ya a las enseñanzas universitarias, y la Realschule, la opción más demandada, que es más abierta que la anterior y que es la puerta de entrada a la Formación Profesional del sector industrial y de servicios.

Su ingreso en los estudios de FP deseados es más difícil que en otros países. La razón, que el estudiante deberá conseguir una plaza de las ofertadas en las empresas porque su formación será, en los dos tercios de su tiempo, práctica. Esa es la esencia de la enseñanza dual: la aplicación práctica de los conocimientos en el ámbito de la empresa, y la implicación de ésta y sus necesidades en el sistema educativo. Desde su ingreso en los estudios elegidos, con la ayuda del Instituto Alemán de Enseñanza Aplicada, de nivel federal, el alumno pasará los dos tercios de su tiempo de aprendizaje en la compañía y el resto en un instituto. Por su trabajo, cobrará un sueldo como aprendiz. Y muy probablemente terminará siendo contratado al finalizar los estudios.

Los resultados de este sistema saltan a la vista: Alemania tiene una tasa de paro juvenil del 8% gracias, además de a los minijobs que muchos estudiantes simultanean con sus carreras, a que un 60% de los alumnos de FP dual consiguen conservar su puesto al terminar sus estudios. Es quizás este alto grado de éxito el que ha hecho que más de la mitad de los estudiantes alemanes se decanten por la FP y que, en estos tiempos de crisis, siga creciendo el número de estudiantes y también el de empresas que demandan aprendices. Esta semana se conoció el dato de que el número de contratos con estudiantes de formación dual había crecido hasta rozar los 300.000 a finales de agosto, y que incluso había habido miles de vacantes que no habían podido ser cubiertas.

¿Un sistema posible en España?

Reproducir en España un sistema con tan elocuentes resultados, ensalzado por la OCDE por su eficacia, se ha convertido en uno de los objetivos del Gobierno. De ello se habló en las reuniones de las cámaras de Comercio española y alemana y en los encuentros de empresarios de ambos países en Moncloa, y las organizaciones empresariales de nuestro país se mostraron a favor de su implantación. El sistema también es uno de los pilares de la posible reforma educativa, adelantando el sistema de elección de itinerarios, aunque sin llegar a los extremos de Alemania, y tratando de hacer más atractiva la FP. Mientras, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ya ha anunciado la aprobación de un próximo decreto que regule la formación dual.

El sistema se está experimentando ya en algunas zonas de España. En Murcia, se implantará en dos institutos en los grados de química industrial y sistemas de autorregulación y control, aún con pocas plazas, pero ya con prácticas aseguradas en empresas con una remuneración de 426 euros. En la Comunidad de Madrid, donde ya el año pasado se instauró el programa piloto de FP dual con la participación de 60 alumnos, habrá este año plazas para 750 jóvenes que obtendrán una beca salario de 450 euros. Y desde el ámbito privado, SEAT anunció la pasada semana la implantación del sistema en su escuela de aprendices. En sus grados dedicados a la mecánica se ampliarán las horas prácticas y se dará un salario al alumno que irá desde los 250 euros el primer año a los 530 el segundo.

Sin embargo, no todos los actores están de acuerdo. Los sindicatos ya han alzado la voz contra esta iniciativa: Cándido Méndez dijo nada más salir de la reunión con empresarios en Moncloa que "el problema no se va a resolver con la formación dual" y abogó por "programas de estímulo a las contrataciones". CCOO, mientras, sentenció que se trata de "un fraude educativo" que sólo favorece a las empresas. Disfrutarán, dicen, de una "renovación gratuita de su plantilla".

Desde los sindicatos se preguntan si, ante la realidad de nuestro sistema de formación profesional, con sus características y debilidades, será posible implantar en España un sistema dual como el alemán, porque es evidente que existen grandes diferencias entre el modelo productivo español y el modelo productivo alemán.

En efecto, en España el 98 % de las empresas son pequeñas y medianas y sólo el 2 % restante son grandes. En Alemania, sin embargo, el número de grandes empresas y multinacionales es sensiblemente mayor. Además, en España no ha existido históricamente en el mundo empresarial tradición de colaboración con el sistema educativo. Todavía existe en amplios sectores empresariales, sobre todo en la pequeña y mediana empresa, un gran desconocimiento de los estudios profesionales, de sus características y contenidos, de sus niveles curriculares, etc. A pesar de ello, parece pertinente una formación profesional dentro de la empresa bien desarrollada. Un modelo dual con el que, con algunas matizaciones, la organización sindical ANPE dice que estaría de acuerdo.

En estos momentos en España la normativa vigente establece que el alumnado de todos los ciclos de formación profesional debe realizar en las empresas el módulo profesional de Formación en Centros de Trabajo (FCT) de una duración próxima a las 400 horas. Este módulo formativo es realiza, con carácter general, cuando ya han superado el resto de módulos de aspectos teóricos, de cultura general y de la profesión, del ciclo formativo que cursan, sin estar unido a un plan de formación estrictamente estipulado ni a unas evaluaciones periódicas de las prácticas. Sin embargo, en la formación dual alemana las empresas se encargan de organizar el aspecto práctico de la formación, permaneciendo en ellas los alumnos en horario completo de trabajo entre tres y cuatro días a la semana. En los centros educativos sólo permanecen los alumnos entre uno y dos días semanales recibiendo en ellos una enseñanza de aspectos teóricos, de cultura general y de la profesión.

Con todo, si las Administraciones Educativas fueran capaces de crear el “ambiente necesario” para que la empresa colabore con el sistema educativo sí sería posible implantar en España un sistema dual como el alemán, de igual manera que lo están implantando en otros países europeos como Austria, Francia o Croacia. Para ello, será necesario favorecer con ventajas fiscales y con rebajas en las cotizaciones a la Seguridad Social la colaboración del mundo empresarial y del sistema productivo con la Formación Profesional.

La implantación de un sistema dual en España, proporcionaría sin duda beneficios, pero también tiene desventajas.

La formación dual bien desarrollada aportaría grandes beneficios como son, por ejemplo:

  • En el módulo de Formación en Centros de Trabajo los alumnos hacen en España 380 horas de prácticas formativas en las empresas, mientras que en el proyecto dual llegarían hasta las 1.000 horas.
  • Los períodos formativos se intercalan en la empresa y en el centro educativo.
  • En el proyecto dual la empresa financia la formación y tienen un papel protagonista. Se involucra al empresario más en la formación profesional. En la Formación en Centros de Trabajo española las empresas apenas tienen un papel subsidiario en la formación.
  • Las empresas forman trabajadores según sus requerimientos y necesidades; aportan su tecnología para la formación de otros jóvenes, lo que favorece la inserción profesional.
Del mismo modo, la implantación del sistema dual podría conllevar otras desventajas, como:
  • El hecho de que la oferta formativa pase a depender más de las empresas que quieran participar que de la propia Administración Educativa.
  • Las empresas querrán seleccionar al alumnado, lo cual puede producir la quiebra del principio de igualdad de oportunidades.
  • El alumnado puede no ser atendido correctamente dentro de la empresa por instructores o especialistas bien cualificados en esas enseñanzas.
  • Si no se estableciera la relación jurídica entre la empresa y el alumnado en prácticas de manera precisa podría existir algún tipo de abuso en el sistema dual por parte de las empresas.
A pesar de las desventajas que puedan existir el sistema dual sería una excelente herramienta para favorecer la inserción profesional de nuestros jóvenes y aminorar la actual tasa de desempleo.

Estamos convencidos de que la educación y la formación son el motor del futuro, un futuro en el que la Formación Profesional tiene mucho que decir.

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