Schumpeter

La destrucción creativa

Publicado el 20-09-2012
La destrucción creativa en economía es un concepto ideado por el sociólogo alemán Werner Sombart y popularizado por el economista austriaco Joseph Schumpeter en su libro Capitalismo, socialismo y democracia (1942). 

Con él, describe el proceso de innovación que tiene lugar en una economía de mercado en el que los nuevos productos destruyen viejas empresas y modelos de negocio. Para Schumpeter, las innovaciones de los emprendedores son la fuerza que hay detrás de un crecimiento económico sostenido a largo plazo, pese a que puedan destruir en el camino el valor de compañías bien establecidas.

"El proceso de Destrucción Creadora", escribe Schumpeter con mayúsculas, "es el hecho esencial del capitalismo", siendo su protagonista central el emprendedor innovador.

La innovación aporta novedad que produce mejora. Requiere intencionalidad y planificación, ha de ser duradera, tener un alto índice de utilización y estar relacionada con mejoras sustanciales, esto establecerá la diferencia entre simples novedades (cambios superficiales) y la auténtica innovación.

Hasta principios del siglo XX, no se reconocía en la economía el rol del emprendedor y del riesgo. Tanto Adam Smith como Alfred Marshall no incluyeron el concepto en el análisis económico.

A principios de siglo XX, Joseph Schumpeter reconoció al emprendedor como centro del sistema económico. La "ganancia proviene del cambio", escribió, y el cambio es producido por el empresario innovador. Para Schumpeter la innovación era la razón de ser del emprendedor.

Schumpeter (1912) desarrolló el concepto de “destrucción creativa” para describir la capacidad transformadora del empresario; un individuo “capaz de sistematizar ideas e implementarlas” tiene que poseer la destreza de ver al mundo con ojos diferentes, ser capaz de poder transformar ideas en negocios sobrepasando las dificultades de los cambios y saber tolerar las presiones inherentes a los paradigmas vigentes en su contexto socioeconómico y tecnológico. Es el emprendedor el que se encarga de reestructurar constantemente la empresa con el fin de, por una parte, lograr un mejor rendimiento de la misma en el mercado; y, por la otra, poder hacer frente a la competencia y mantener el liderazgo en la industria.

Schumpeter establece cinco casos de innovación:

  1. La introducción de un nuevo bien.
  2. La introducción de un nuevo método de producción o comercialización de bienes existentes.
  3. La apertura de nuevos mercados.
  4. La conquista de una nueva fuente de materias primas.
  5. La creación de un nuevo monopolio o la destrucción de uno existente.

El proceso de innovación en los mercados de bienes y servicios coincide con la puesta en marcha de la innovación financiera, lo que es en sí mismo un proceso sumamente arriesgado pero un proceso necesario para la innovación. Sin innovación financiera, no hay emprendimientos innovadores, y por ende no hay creación de riqueza y empleo. De esta forma, Schumpeter atribuye a los bancos, y la creación secundaria de dinero, un papel fundamental en el capitalismo.
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