The lean start-up movement

Metodología Lean Startup

Publicado el 17-11-2012
Eric Ries, padre de la metodología “Lean Startup” nos ofrece una estupenda metáfora
sobre cómo nos han enseñado a construir una compañía:

Estamos acostumbrados a construir una empresa como si fuera un cohete: una vez definido el objetivo, se deben ajustar minuciosamente todos los parámetros, calcular exactamente la ruta que seguirá hasta el último centímetro, prever todas las contingencias que podrían aparecer a lo largo del camino y en definitiva, prepararnos extensivamente para un único lanzamiento que deberá tener éxito.

¿Es éste tu caso? ¿Como saber si estas creando una empresa-cohete?
  • Has invertido mucho tiempo en el plan de negocio
  • Tu ventaja competitiva se basa en algo que tu crees no en algo que has comprobado
  • Te obsesiona detallar hasta el último dígito el tamaño y características del mercado
  • Sientes que todavía no tienes suficiente información y que hay que recabar más
  • Tus requisitos de capital son muy altos para empezar
  • Has diseñado un enorme roadmap de producto, que será entregado con todas sus funcionalidades en su v1, o al menos con muchas de ellas.
  • Has planteado monetizar desde el día 1
Sin embargo, la realidad es que lanzar una empresa es más parecido a conducir un coche: debemos tener claro a donde queremos ir y una idea general del camino, pero la realidad es que tenemos un instrumento que nos va a permitir ajustar el camino en todo momento: el volante. Teniendo esto en cuenta, lo importante es comenzar el camino pronto, y si nos encontramos con la ruta prevista bloqueada no estrellarnos, sino girar y buscar otra ruta alternativa.

¿Como saber si estas construyendo una empresa-coche? 
  • Has salido con tu idea a la calle y les has preguntado a tus clientes sobre ella
  • Has utilizado un tiempo moderado en el business plan, más por la reflexión que por caracterizarlo todo
  • Tus requisitos de capital son muy bajos al principio, hasta que hayas validado el modelo
  • Has identificado las hipótesis clave de tu modelo de negocio y te has puesto como meta nº 1 validarlas antes de invertir ni un euro más
  • Al principio te interesa más aprender y explorar que monetizar
  • Has diseñado un producto inicial extremadamente simple, y lo vas a probar en el mercado inmediatamente para entender qué demanda realmente el mercado
  • Has previsto una forma muy ágil y rápida de recoger feedback de tus clientes y aprender de ellos
Muchas veces, las empresas cohetes no son realmente consecuencia de un
planteamiento erróneo o excesivo, sino del miedo: miedo a preguntarle a los clientes,
miedo a fracasar, miedo a no tener todos los datos.

Segun Ries la clave es moverse muy muy rápido y construir un producto minimo viable.
La velocidad es una de las ventajas competitivas clave de una startup. Por lo tanto
es necesario crear ciclos muy cortos en los que podamos lanzar un producto, obtener
feedback, medir los resultados e integrar las conclusiones en el producto, de forma que
podamos descubrir pronto sus características claves y el modelo de negocio que lo
sustente. No olvidemos que una startup es una organización temporal cuyo objetivo es
descubrir un modelo de negocio rentable y (si es posible) escalable. Hay que salir del
laboratorio, abandonar los largos análisis para llegar al producto “idealy comenzar ya a
validar nuestras ideas en el mercado, con el cliente, aprendiendo siempre que se pueda.

Prácticas de las lean startup

1. Mínimo producto viable
Esta idea merece un capítulo por sí mismo, pero básicamente parte de la idea de que el empresario no conoce de antemano la aceptación que va a tener un producto si este es novedoso, ni conoce qué características van a ser más demandadas o valoradas por los usuarios. La solución es crear el “mínimo producto viable”, es decir, una versión simplificada que podamos llevar al mercado cuanto antes y que nos permita conocer directamente cuál es la respuesta de los primeros clientes.
Frente a la idea tradicional de realizar prolijos estudios de mercado, y de invertir cantidades ingentes de dinero en desarrollo, el mínimo producto viable presenta una alternativa sólida para empresas que no cuentan con grandes recursos para I+D+i.

2. Probar, medir, iterar
La idea de llevar un producto rápidamente al mercado no tiene sentido sin medir la respuesta de ese mercado. Lean Startup propone establecer métricas consistentes que permitan confirmar las hipótesis que nos planteamos con el lanzamiento del producto. Es frecuente utilizar técnicas como los tests A/B, en el que se prueban a la vez dos variantes para medir qué respuestas consigue cada una de ellas.
Los datos recogidos se usan para mejorar el producto y lanzar una nueva versión, creando así un proceso iterativo en el que el desarrollo del producto y sus mejoras o nuevas funcionalidades se basan en datos reales medidos a través de la respuesta de los clientes.

3. Austeridad
Lean en inglés significa magro, enjuto. La idea subyacente a Lean Startup es ahorrar todo lo posible. Esto tiene todo el sentido para una startup, que debe subsistir con pocos recursos mientras desarrolla su producto. La alternativa es entregarse atados de pies y manos a los inversores, es decir, entregar (casi) todo el control de la empresa a gente que tiene intereses no siempre coincidentes con los del emprendedor.
En cualquier caso, cuanto menos dinero se necesite antes de que los ingresos de los clientes empiecen a superar a los gastos, más posibilidades de supervivencia.

4. Uso de software libre
En un mundo en el que todas las empresas necesitan usar las tecnologías de la información para crear sus productos y para comunicarse con clientes, proveedores y colaboradores, es fundamental usar tecnología fiable, robusto y potente. Las Lean Startups usan software libre (y cada vez más software como servicio, SAAS) para conseguir estos objetivos a un coste muy reducido.

http://www.youtube.com/watch?v=OHkuum6ZgcI


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