Vicente-de-Gracia-Bonache

Entrevista como director de Smartprint

Publicado el 27-10-2012

Catálogos impresos con realidad aumentada, envases que advierten de la temperatura o la integridad del producto, etiquetas inteligentes con sistemas antifraude, la incorporación de tags RFID, tarjetas inteligentes que impiden su falsificación, envases que controlan si su usuario toma la medicación o la impresión de materiales con propiedades conductoras, fotoluminiscentes o fotovoltaicas. Éstas son algunas de las muchas aplicaciones que ofrecen hoy la electrónica impresa y la impresión funcional, tecnologías que centran el programa del proyecto Smartprint. Vicente de Gracia Bonache, director del mismo, explica las infinitas posibilidades de estas tecnologías en sectores tan diversos como el alimenticio, el farmacéutico, la cosmética, la química, la seguridad, la automoción, la iluminación, la energía o la fotónica.

¿En qué consiste la tecnología de electrónica impresa?

La electrónica impresa utiliza tecnologías de impresión haciendo uso de materiales avanzados, ya que permitirá imprimir sobre soportes como papel, cartulina, poliester, vidrio o acero mediante tecnologías de impresión convencionales; flexografía, huecograbado, serigrafía o inkjet. De hecho, se espera que en el plazo de 10 años el 56% de la electrónica orgánica se genere mediante tecnologías de impresión.

¿Y la impresión funcional?

Una combinación de tintas funcionales y soportes convencionales que dan lugar a un producto con propiedades avanzadas como puedan ser indicadores de tiempo / temperatura para trazabilidad de producto alimentario, la incorporación de tags RFID en una etiqueta o integración de realidad aumentada en catálogos, publicidad o cartelería, lo que permite desarrollar un producto innovador de alto valor añadido.

¿Qué las hace tan importantes para la industria del envase y el embalaje?

El envase es uno de los sectores que a priori pueden verse más beneficiados de esta nueva tecnología, incorporando nuevas funcionalidades para la trazabilidad del producto envasado en la cadena de distribución o potenciación de la imagen de marca entre otras tantas funciones avanzadas que dotan al envase de alto valor añadido. Por otro lado, el sector del envase y embalaje es horizontal, y por lo tanto la investigación y desarrollo hacia envases con nuevas funcionalidades tiene aplicación directa para muchos otros sectores como es el caso del envase alimenticio y el envase farmacéutico.

Finalmente, los envases deben necesariamente tener un coste reducido y grandes volúmenes de producción, por lo que el uso de la electrónica impresa abre el camino a aplicaciones de bajo coste y funciones avanzadas.

Ponga ejemplos prácticos donde ambas tecnologías puedan resultar útiles.

Un claro ejemplo de envase inteligente es el desarrollado por la empresa sueca Cypack, que permite controlar si el usuario toma su medicación. En el caso de la impresión inteligente encontramos ejemplos especialmente en el campo de la alimentación, ya que se incluyen sensores TTi de bajo coste basados en tintas termocrómicas bien reversibles, como es el caso de etiquetas de vino o cerveza para identificar punto óptimo de consumo, o irreversibles, identificando si el producto envasado ha roto la cadena de frío.

¿Entonces, estas tecnologías tienen aplicaciones más allá de los productos alimentarios?

En el caso de la impresión funcional principalmente las mayores aplicaciones son en el del envase alimenticio y farmacéutico, aunque en el caso de la impresión electrónica el espectro se abre a la industria, cosmética, química, seguridad, automoción, iluminación e incluso al de la energía y fotónica para el desarrollo de sensores orgánicos.

¿Qué dificultades técnicas plantean estas tecnologías?

Depende en cada caso de cada aplicación concreta pero a nivel general la mayor dificultad radicaría en que deben contar con exhaustivos sistemas de control de calidad en el proceso de impresión ya que un error supondría que el dispositivo no funcionase. Pongamos como ejemplo para visualizar esta necesidad, el caso de una fotografía impresa con un sistema de impresión tradicional si un píxel no se imprime es inapreciable pero en este caso si "falta un píxel" pondría en peligro el funcionamiento de la electrónica del sistema.

¿Puede cualquier impresor adaptarse a ellas? ¿Qué necesita para ello?

No exactamente. Todo depende del tipo de desarrollo. En el caso de teclados de membrana o placas PCB se realizan en la actualidad por empresas de serigrafía industrial. Sin embargo, las células solares de polímero o los dispositivos OLED requieren condiciones de sala blanca. Determinados materiales tienen que manipularse en condiciones ambientales especiales. La electrónica orgánica e impresa engloba muy diversos dispositivos y, en función de estos y de los materiales empleados, será más fácil o difícil adaptar las instalaciones necesarias para su producción. La industria gráfica en general y el subsector del envase y embalaje o el de las etiquetas en particular podrán aprovechar determinados desarrollos y dispositivos inteligentes que sí podrán ser impresos e integrados en productos convencionales mediante las actuales tecnologías de impresión.

¿Cree que la impresión electrónica e inteligente puede ser una de las salidas a la situación?

La industria gráfica está inmersa en un importante proceso de revolución tecnológica propiciado por las oportunidades que la fusión de las nuevas tecnologías aporta al sector, generando nuevos productos, abriendo nuevos mercados y marcando nuevas aplicaciones.

En el ámbito de las artes gráficas hay una revolución clara que viene marcada por las nuevas tecnologías de impresión, que suponen una gran oportunidad de negocio para muchas pymes que deberán posicionarse y empezar a trabajar de inmediato para que en el plazo máximo de 4 o 5 años pudiesen ofrecer estos servicios a los clientes, pues en algunos sectores como el del packaging ya demandan este tipo de productos.

¿Y será para el impresor un sector determinante?

Debemos entender las nuevas oportunidades del lado de la integración de nuevas funcionalidades en el producto impreso tradicional, y no como producción de componentes electrónicas per se. Es decir, el impresor no va a pasar de imprimir catálogos a imprimir circuitos, pero sí que podrá imprimir determinados desarrollos avanzados en productos convencionales como tags RFID. El único subsector de la impresión que sí podrá realizar un salto semejante es la serigrafía industrial, que, de hecho, ya imprime algunos componentes electrónicos.

Esta tecnología dota al producto de un valor añadido que puede diferenciarlo de sus competidores, pero ¿cuánto encarece su precio?

Hay que considerar que las tintas y materiales empleados son mucho más caros que los materiales convencionales. Se trata de tintas conductoras y semiconductoras basadas en nanopartículas de plata o cobre, pero también su coste está relacionado de manera directa con el nuevo valor que proporcionan. Por otra parte, como en cualquier ámbito de la economía, cuando una tecnología se introduce en el mercado al principio sus costes de fabricación son más elevados, pero en cuanto la tecnología está en el mercado y es incorporada por mayor número de fabricantes, su precio baja ostensiblemente.

¿Cree que en el futuro los envases en general adoptarán esta tecnología o, por el contrario, estará reservada a unos pocos?

Como todo producto este tipo de desarrollos está reservado para productos de alta gama, de manera que puede asumir el sobrecoste que supone su integración.

¿Cómo serán los envases del futuro?

Los envases al servicio del usuario facilitarán todavía más información sobre el producto envasado,
 trazabilidad en la cadena de distribución o información sobre su uso al consumidor final, y también reforzarán la imagen de marca; podríamos decir que serán ‘facilitadores’ de información hasta ahora ni siquiera imaginada, serán una extensión del propio producto.

En cuanto a desarrollo tecnológico, ¿en qué estadio se encuentran la electrónica impresa y la impresión inteligente?

Todavía se encuentran en un estadio incipiente. Se han realizado grandes avances en cuanto a materiales, que deben seguir mejorando propiedades, rendimiento y vida útil, si bien ya vamos encontrando los primeros desarrollos en el mercado.

Fuente: interempresas.net

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